Un espacio destinado a fomentar la investigación, la valoración, el conocimiento y la difusión de la cultura e historia de la milenaria Nación Guaraní y de los Pueblos Originarios.

Nuestras culturas originarias guardan una gran sabiduría. Ellos saben del vivir en armonía con la naturaleza y han aprendido a conocer sus secretos y utilizarlos en beneficio de todos. Algunos los ven como si fueran pasado sin comprender que sin ellos es imposible el futuro.

miércoles, 24 de agosto de 2016

Catamarca (Argentina): Aprueban la institucionalización de la bandera Wiphala en todas las escuelas

Durante la sesión de la Cámara de Diputados, el cuerpo dio sanción definitiva a un proyecto de ley de la diputada Selva Segura, que establece la institucionalización de la bandera Wiphala en todas escuelas de la provincia de Catamarca. La diputada Paola Fedeli remarcó que la institucionalización de la Bandera Wiphala en todas las escuelas de la provincia de Catamarca tiende a promover la reflexión histórica, y encaminarse hacia el diálogo de una diversidad cultural y la promoción de los derechos humanos de nuestros pueblos originarios.

Habló de la necesidad de dar a conocer a los alumnos su origen, significado de la misma como representativa de las comunidades originarias; su significado de resistencia del emblema como compromiso de lucha por los derechos que les pertenece y conservación cultural; rescate del valor de los pueblos originarios para que estas generaciones y las venideras descubran que existía otra cultura conviviendo en la preexistencia étnica y cultural de los pueblos originarios argentinos y de toda América. 



Seguidamente, la diputada Carla Carrizo explicó que “el bloque FCyS no solamente apoya la causa de las comunidades indígenas, sino que está trabajando fuertemente en iniciativas de ley, que ya fueron presentadas y que esperan su tratamiento en las distintas comisiones, fundamentalmente para dar solución a las diferentes problemáticas”. Mencionó por ejemplo la declaración de emergencia de las tierras que originariamente ocupan estas comunidades indígenas en nuestra provincia.

Fuente: La Unión Digital (Catamarca) – 23 de Agosto de 2.016

Compartir: modo de vida de los Pueblos Originarios


La Historia antes, de hoy, de siempre: Pueblos originarios, reflexiones para la memoria colectiva


Cada tanto no está de más revisitar temas relativos a nuestra historia, a los hermanos indígenas y sus derechos, más aún cuando ciertas perspectivas insisten con una distorsión peligrosa de los hechos.

En los últimos días, algunos debates en distintos medios y básicamente una editorial aparecida el pasado domingo en uno de los más importantes diarios de Buenos Aires, nos llevan a hacer algunas reflexiones sobre ciertos puntos de nuestra historia, como para seguir contribuyendo a una más cercana visión de ella en la cual -y más allá de las innegables diferencias que seguirán existiendo- los argentinos podamos reconocernos.

La causa indígena, por encima de los proyectos políticos partidarios
El adjudicar ciertas visiones o interpretaciones de la historia a la exclusiva perspectiva ”populista” como han hecho últimamente ciertos análisis nos parece un gran error y una mirada más que superficial . Por otro lado muchos de los que desde hace décadas trabajamos con los pueblos indígenas y la inmensa mayoría de ellos, sabemos que la cooptación de los originarios por los proyectos políticos partidarios de turno es uno de los peores venenos para sus justas causas. Así que si no se mezcla y se confunde lo político partidario con el análisis de ciertas cuestiones, mucho mejor.

El genocidio
Se niega el genocidio de los pueblos indígenas y se niega que el general Roca lo haya llevado a cabo. Entendiendo por genocidio a “cualquiera de los actos implementados con la intención de destruir, total o parcialmente, a un grupo nacional, étnico, racial o religioso”, debemos decir que infinidad de alocuciones, escritos, declaraciones y finalmente los propios hechos consumados, confirman esa voluntad que el Estado argentino tuvo hacia los pueblos indígenas de Pampa. Patagonia y Chaco, con un claro punto de partida en 1820 con el gobernador Martin Rodríguez.

A partir de ahí y más allá de interregnos de negociaciones y status quo, el Estado argentino llevó a cabo campañas militares en una escalada que se extendió durante casi sesenta años y que fue diezmando a las comunidades hasta que el general Roca, violando los tratados suscriptos con los principales caciques y desconociendo la voluntad de estos por la coexistencia con la nueva sociedad, decide –con la anuencia del Congreso- la toma por la fuerza de los territorios indígenas. Esa campaña de Roca (1879-1885) que ni los presidentes Mitre y Sarmiento se habían decidido a realizar, marca irreversiblemente al Sr Roca como el que encarnó y consumó un genocidio que aún hoy está vivo en la memoria de los descendientes.

Todas las justificaciones políticas, económicas, militares, religiosas y demás que esgrimen los partidarios de la autodenominada “conquista del desierto” y los eufemismos utilizados como “conflictos de culturas” son encubrimientos que intentan ocultar lo inocultable: el despojo de los territorios a los pueblos originarios y la destrucción de sus formas de vida.

Los pueblos originarios son originarios
“Ningún pueblo es realmente originario de ningún lugar”, se argumenta livianamente y como justificativo de que todos tenemos los mismos derechos. Sin entrar en disquisiciones acerca del relativismo cultural o temas conexos, recordamos un solo dato: nuestra Constitución Nacional, en su artículo 75 inciso 17, “reconoce la preexistencia étnica y cultural de los pueblos indígenas argentinos”, confirmando la presencia anterior de estos pueblos a la conformación de la Nación argentina, presencia que dicho sea de paso registra por lo que hoy sabemos una antigüedad no menor a doce mil años.

Las mapuches son pueblos originarios
En los últimos tiempos estas posturas insisten en demostrar de muchas maneras que el pueblo mapuche no es originario del actual territorio argentino y si de Chile. A esta altura de los acontecimientos esta cuestión no resiste el menor análisis. Los actuales límites políticos de los Estados nacionales y aún los supuestos limites naturales como la Cordillera de los Andes, no los fueron –ni los son- para los pueblos indígenas que vivían y viven en otra territorialidad, en vastos espacios de intercambio y encuentro. También podemos agregar que la presencia del pueblo mapuche en lo que hoy es el territorio argentino está demostrada desde mucho tiempo antes del siglo XVI. Por lo tanto su condición de pueblo originario para nosotros esta fuera de discusión.


La población indígena a la llegada de los conquistadores
Se menciona al momento de la llegada de Pedro de Mendoza a los ranqueles. En realidad ellos eran una etnia todavía no conformada en el interior de las pampas y si en cambio había querandíes, guaraníes, chaná tambúes y charrúas en lo que es hoy el territorio de Buenos Aires y sus alrededores. Las consideraciones que se hacen sobre la supuesta “muy escasa población indígena” parece más un justificativo de la conquista que un hecho de la realidad, tal como ocurrió posteriormente con la falsa idea del “desierto”. No solo había mucha gente indígena, sino muy diversa, es más, las propias palabras del conquistador Garay años después certificaron la presencia de los intercambios comerciales de los propios querandíes con las gentes que llegaban desde más allá de las grandes montañas, de los Andes.

Los valores de los pueblos indígenas
Las posturas negadoras de todas estas realidades de nuestra historia y de la historia de los pueblos indígenas, exaltan a Occidente, a la modernización, al progreso, a la civilización y a sus valores esenciales como el respeto por la dignidad individual. Pues bien, en aras de todos estos postulados y sin respeto alguno por los otros y por la diversidad, Occidente también conquistó, sometió y exterminó.

Sin embargo, desde hace un tiempo, afortunadamente, y desde muchos sectores occidentales que no son precisamente los que mantienen estas posiciones retrógradas a que nos estamos refiriendo, se está dando un proceso de recuperación de los valores indígenas, que hoy ya son un mensaje para todo el mundo: el cuidado de la Madre Tierra, el respeto por los mayores y los niños, la espiritualidad, la conexión con el Universo, el sentido comunitario de la vida.

Siempre pensamos que hubiera sido de la Argentina si todos los pueblos indígenas que fueron aniquilados por la conquista hispánica primero y por el Estado argentino después, estuvieran hoy con nosotros. Sería maravilloso contar con la presencia de estos pueblos extraordinarios, con grandes cosmovisiones y realizaciones admirables en todos los órdenes.

Pero están presentes sus espíritus y están presentes sus otros hermanos, que siguen firmes y de pie, y que han tomado sus legados, ayudando hoy –más allá de los negadores, discriminadores y racistas de siempre- a construir sociedades pluriculturales en donde el respeto por las diferencias sea la regla.

Por nuestra parte seguiremos plantando las semillas que contribuyan a esos propósitos, a la defensa de los legítimos derechos de los pueblos indígenas y al respeto por su historia, que no es otra cosa que el respeto por nosotros mismos.

Por: El Orejiverde - 24 de Agosto de 2.016

Awithlaknannai: Damas amerindias – Juego Originario del Pueblo Navajo


Participan dos jugadores

Este es un juego con un rarísimo nombre (de hecho le decimos el "awita" de manera de simplificar y facilitarlo). Se trata de una versión bastante extraña de lo que podría ser el juego de damas. Su nombre es awithlaknannai y es un juego de los pueblos navajos, es decir de un pueblos originario de lo que es hoy día el norte de México y sur de EEUU.

Los Navajos jugaban este juego como modo de plantear movimientos de cacería o en la pesca, entre avances y retrocesos de piezas que se encuentran básicamente en tres canales: uno central, y dos especies de orillas.


Reglas

Los participantes se colocan de un lado y otro del tablero. Cada uno maneja un grupo de piezas idénticas, diferenciadas por dos colores (un color para cada jugador).

Existe al inicio una disposición no muy usual de las piezas (obsérvese que hay como una "diagonal" en la línea de enfrentamiento de las mismas, hacia el centro del tablero). Los jugadores juegan por turnos, sorteándose quién inicia la partida.

Las fichas se comen al reemplazar el lugar en donde se encuentra una pieza del enemigo. El objetivo del juego es dejar al contrincante sin piezas.

Movimientos

Véase que el tablero tiene líneas que indican los movimientos permitidos de los que no pueden hacerse. Allí se encuentra lo distintivo del juego. El carril del medio posee continuidad horizontal de punta a punta del talbero, no así las orillas, a las que deberemos llegar siempre en diagonal desde la fila central. Así es, las casillas de los lados no se conectan entre sí, sino que uno debe pasar por una casilla del centro para poder llegar a cualquiera de ambas orillas luego.

Vale decir que el centro es el carril de riesgo y las orillas de "refugio". Los movimientos pueden hacerse hacia adelante o hacia atrás. En este sentido no hay limitaciones.


Balance: 2 peones (regular)

Comentarios a favor: Los movimientos son originales y plantean una dificultad en el modo de plantear las movidas, que debe ser correspondido con las distintas estrategias que uno pueda armar. Es un juego plenamente estratégico.

Comentarios en contra: Los movimientos -que es el aspecto que distingue el juego- son bastante limitados. Tarde o temprano ambos jugadores plantearán estrategias que no pongan en riesgo sus fichas (o sea que ubicarán sus piezas en los bordes del tablero) generando cierta parálisis. Como los movimientos son obligatorios (y menos mal que así lo son), eso implica que en algún momento alguien deberá arriesgar algo y desencadenas así una serie de movimientos, pero es un juego fuertemente especulativo al que le falta dinámica.

Fuente: http://manadadechangos.blogspot.com.ar/2007/08/awithlaknannai-damas-amerindias-2.html?view=flipcard

Escrito: Javier Echalde


martes, 23 de agosto de 2016

Sufrimiento


Miedo


10 Millones de miradas al blog Crónicas de la Tierra sin Mal

Kyrĩngue sos la simiente

Kyrĩngue sos la simiente
De los Ancestros Vivientes
Identidad Originaria, Raíces
Yvy Marae’.

Tu mirada transparente
Milenaria y tan presente
Por un futuro felices…
Siempre estuviste aquí.

Arroyo, Monte, Naturaleza,
Tu Alma destila pureza…
Bella Raza Guaraní.

José Javier Rodas

Glosario:
Kyrĩngue: Niña y/o Niño.
Yvy Marae’:  Tierra sin Mal.



Mi agradecimiento profundo a los 10 millones de miradas al blog “Crónicas de la Tierra sin Mal”, un espacio destinado a fomentar la investigación, la valoración, el conocimiento y la difusión de la cultura e historia de la Milenaria Nación Guaraní y de los Pueblos Originarios.

En este caminar cotidiano revalorizamos a nuestros ancestros, a la sabiduría de los ancianos, a las expresiones artísticas, religiosas, culturales con el respeto y amor inconmensurable por la Madre Tierra.

Porque solo se ama y respeta lo que se conoce, entre todos aprendiendo y caminando cotidianamente…
Aguyjevéte!

23 de Agosto de 2.014.

Cuatro bálsamos curativos universales


En muchas sociedades chamánicas, si una persona acudía a un chamán o curandero aquejada de desaliento, desánimo o depresión, le hacía una de estas cuatro preguntas:

¿Cuándo dejaste de bailar? ¿Cuándo dejaste de cantar?
¿Cuándo dejaste de embelesarte por los cuentos?
¿Cuándo dejaste de encontrar consuelo en el dulce territorio del silencio?

Cuando dejamos de hacer esto, experimentamos la pérdida del alma. Bailar, cantar, contar cuentos y el silencio son los cuatro bálsamos curativos universales.

Guardianes Indios

domingo, 21 de agosto de 2016

Ser


SER NATIVO


SER NATIVO...ES ASUNTO DEL CORAZÓN, NO DEL COLOR DE TU PIEL...ES ACEPTAR CAMINAR CON LA TIERRA, NO SOLO SOBRE ELLA. SI LLEGASTE HASTA AQUÍ...Y TE SIENTES EN CASA...ERES NATIVO.


TAMBORES DE ONGAMIRA (VIBRACION COMECHINGONA)