Un espacio destinado a fomentar la investigación, la valoración, el conocimiento y la difusión de la cultura e historia de la milenaria Nación Guaraní y de los Pueblos Originarios.

Nuestras culturas originarias guardan una gran sabiduría. Ellos saben del vivir en armonía con la naturaleza y han aprendido a conocer sus secretos y utilizarlos en beneficio de todos. Algunos los ven como si fueran pasado sin comprender que sin ellos es imposible el futuro.

sábado, 23 de agosto de 2014

El Nativo Originario


El arco que el nativo originario arma no es arma, es sobrevivencia natural.

El lugar donde el nativo originario mora no es hospedaje, es naturaleza.

Ser nativo originario no es ser de una clase digna de piedad y de lamentos, es SER ORIGINAL, SER RAIZ, SER HISTORIA y principalmente SER RAZA PURA, con conceptos y modos que deben SER RESPETADOS por quienes vinieron después.


Almany, Poeta del Sol

Fotografia: Eraldo Peres - Exposición fotográfica "Kuarup, povos da Luz" realizada en Foto Arte Brasília, Museo del Indio (2.007)

El Kapichua, juego tradicional practicado por Guaraníes, Qoms y Wichís.


El Kapichua es un juego infantil que se practica con cinco piedras pequeñas u objetos similares (carozos y semillas), que consiste en ir tomándolas del suelo al tiempo que se arroja una de ellas al aire y se vuelve a tomar sin que caiga al piso.

En este juego se debe equilibrar cierta cantidad de piedras en la palma extendida de la mano. La idea es lanzar piedrecillas verticalmente con la palma al cielo extendida en posición horizontal y, mientras dura su trayectoria, invertir la orientación de la palma para recibirlas.

El juego va aumentando su dificultad como lo es desde tirar las 5 piedras al suelo, seleccionar una, tirarla hacia arriba y cuando va en el aire tomar una piedra del suelo y recibir la que viene cayendo del aire, para luego en otra etapa tirar una piedra al aire y recoger dos o tres del suelo.

Tiene muchas etapas o pruebas que cada vez se van complicando, es muy entretenido para chicos y grandes.


Reglas de Juego
Existen muchas variantes locales, una de las formas más extendidas es la siguiente:
·         Los jugadores se sientan en el piso, formando un círculo, y se juega por turnos.
·         El primero en jugar arroja las piedras tira y agarra de a una. Esta fase se llama "la del uno".
·         A continuación debe arrojar nuevamente todas las piedras al piso y tomar de a dos piedras del piso en lugar de una ("la del dos").
·         Luego debe recoger tres al mismo tiempo y luego la restante, o viceversa ("la del tres").
·         Finalmente, debe guardar cuatro piedras en el puño, y arrojar la quinta al aire mientras deposita las cuatro en el piso, y volver a capturar la piedra arrojada. Hecho esto, vuelve a lanzar la piedra al aire y debe tomar las cuatro piedras al mismo tiempo y volver a tomar la restante antes de que caiga al suelo ("la del cuatro").
·         Cada vez que el jugador comete un error este debería terminar su turno y que retoma desde donde tuvo que dejar en la ronda anterior. Los errores son: mover una de las piedras que aún no se han recogido cuando se intenta tomar otra, dejar caer la piedra que se ha lanzado al aire o no lograr recoger la cantidad de piedras que corresponda.
·         Una vez que el jugador completa con éxito estas cuatro etapas, puede "tantear" (sumar puntos) en la etapa del "tanteo". Para ello hay distintas operaciones que a veces se realizan de manera sucesiva. Una de ellas es acomodar cuatro piedras como los vértices de un cuadrado y tomarlas de a una como en la primera etapa del juego, pero en lugar de descartar la piedra que se recoge, ésta debe ser arrojada al aire junto con la (o las) anterior(es). Cuando se finaliza la operación, se cuentan diez puntos por cada piedra que el jugador conserva en su mano. Otra variante es tomar las cinco piedras, arrojarlas hacia arriba, dar vuelta la mano e intentar atrapar la mayor cantidad posible con el dorso de la misma. Luego se vuelven a arrojar las que hayan quedado hacia arriba y se intenta atraparlas con la palma. Cada piedra atrapada vale diez puntos. No hay penalidades en el tanteo.
·         Finalizado el tanteo, se reinicia la serie con "la del uno".

Modos de Juego
Comúnmente existen dos modalidades de juego: las buenas y las malas.
·         En las buenas está permitido que el jugador mueva alguna de las piedras que aún no ha recogido al intentar recoger las otras.
·         En las malas se penaliza el más mínimo movimiento de alguna de estas piedras y el turno pasa al jugador siguiente.
En ambos casos, será penalizado el jugador que deje caer al suelo la piedra que ha lanzado al aire o alguna de las que ha recogido.
Kapichua entre niñas guaraníes en un recreo en la Escuela Intercultural Bilingue N°807 (Puerto Iguazú)
Otros datos
·         En general, se utilizan piedras no muy redondeadas a fin de que al arrojarlas contra el piso no rueden y se separen excesivamente.
·         A veces se utilizan pequeños cubos de mármol de aproximadamente un centímetro de lado.
·         También se conoce como "ainenti""denenti""dinenti""tenenti" o "tinenti".

Fuentes
-Investigación propia en Aldeas Guaraníes de la Provincia de Misiones.
-Wikipedia, la enciclopedia libre.



YTU, el arroyo. Documental sobre la Comunidad Mbya Guaraní de Caazapá (Paraguay)

La selva es el hábitat tradicional de los MBYA GUARANÍ, es allí donde han aprendido a vivir y han desarrollado su cultura. Este documental muestra y enseña las formas que tienen de conservar su cultura, que incluye una práctica ecológica y un sentido humano de la vida.

Fue realizado en el marco del Programa UNESCO “La Voz de los Sin Voz” de la Cancillería Argentina, en conjunto con la Secretaría Nacional de Cultura del Paraguay.

El audiovisual es un trabajo que favorece los procesos de integración regional e intercambio cultural entre Paraguay y Argentina, al mismo tiempo, que promueve la inclusión social de los MBYA GUARANÍ, dándole voz a su identidad cultural.

viernes, 22 de agosto de 2014

Resurrección de Túpac Amaru

Túpac Amaru había sido el último rey de los incas, que durante cuarenta años había peleado en las montañas del Perú. En 1572, cuando el sable del verdugo le partió el pescuezo, los profetas indios anunciaron que alguna vez la cabeza se juntaría con el cuerpo.

Y se juntó. Dos siglos después, José Gabriel Condorcanqui encontró el nombre que lo estaba esperando. Convertido en Túpac Amaru, él encabezó la más numerosa y peligrosa rebelión indígena en toda la historia de las Américas.

Ardieron los Andes. Desde la cordillera hasta la mar se alzaron las víctimas del trabajo forzado en las minas, las haciendas y los talleres. De victoria en victoria, amenazaban el menú colonial los sublevados que avanzaban, a paso imparable, vadeando ríos, trepando montañas, atravesando valles, pueblo tras pueblo. Y a punto estuvieron de conquistar el Cuzco.

La ciudad sagrada, el corazón del poder, estaba ahí: desde las cumbres se veía, se tocaba.

Habían pasado dieciocho siglos y medio, y se repetía la historia de Espartaco, que tuvo a Roma al alcance de la mano. Y tampoco Túpac Amaru se decidió a atacar. Tropas indias, al mando de un cacique vendido, defendían el Cuzco, ciudad sitiada, y él no mataba indios: eso no, eso nunca. Bien sabía que era necesario, que no había otra, pero...

Mientras él dudaba, que sí, que no, que quién sabe, pasaron los días y las noches y los soldados españoles, muchos, bien armados, iban llegando desde Lima.

En vano le enviaba desesperados mensajes su mujer, Micaela Bastidas, que comandaba la retaguardia:
—Tú me has de acabar de pesadumbres...
—Yo ya no tengo paciencia para aguantar todo esto...
—Bastantes advertencias te di...
—Si tú quieres nuestra ruina, puedes echarte a dormir.
En 1781, el jefe rebelde entró en el Cuzco. Entró encadenado, apedreado, insultado.

Lluvia

En la cámara de torturas, lo interrogó el enviado del rey.
—¿Quiénes son tus cómplices? —le preguntó.
Y Túpac Amaru contestó:
—Aquí no hay más cómplices que tú y yo. Tú por opresor, y yo por libertador, merecemos la muerte.
Fue condenado a morir descuartizado. Lo ataron a cuatro caballos, brazos y piernas en cruz, y no se partió. Las espuelas desgarraban los vientres de los caballos, que en vano pujaban, y no se partió.

Hubo que recurrir al hacha del verdugo.
Era un mediodía de sol feroz, tiempo de larga sequía en el valle del Cuzco, pero el cielo fue negro de pronto y se rompió y descargó una lluvia de ésas que ahogan al mundo.
También fueron descuartizados los otros jefes y jefas rebeldes, Micaela Bastidas, Túpac Catari, Bartolina Sisa, Gregoria Apaza… Y sus pedazos fueron paseados por los pueblos que habían sublevado, y fueron quemados, y sus cenizas arrojadas al aire, 'para que de ellos no quede memoria'.


Eduardo Galeano en Espejos, una Historia casi universal 

El Tereré, tradicional bebida guaraní y otros relatos sobre su historia


El tereré (palabra de origen guaraní) es una bebida consistente en una mezcla de agua fria con yerba mate (Ilex paraguariensis), remedios refrescantes naturales (hierbas medicinales) y hielo, tradicional del Paraguay y del Noreste argentino. 

Como hierbas suelen emplearse la menta (Mentha arvensis), el cedrón (Lippia citriodora), menta peperina, de limón, y otras, como el koku (Allophylus edulis) y la cola de caballo. Se diferencia del mate "común" (en guaraní: Ka'ay (donde
ka'a es yerba, e y es agua) en que este último tradicionalmente se hace con agua caliente. 
"Tereré" por Gary Millner
La yerba mate puesta en maceración en agua fría proporciona una bebida agradable sin los inconvenientes del mate frío.

Origen
El nombre de Tereré es onomatopéyico, relacionado con los últimos tres sorbos que uno realiza al succionar la bebida. Una versión folclórica de la creación del tereré cuenta que durante la Guerra del Chaco (entre Paraguay y Bolivia, 1932-1935), las tropas comenzaron a beber el mate frío para no encender fuegos que delataran su posición.
 
Otra versión es la que cuenta que durante la Guerra del Chaco, las tropas paraguayas comenzaron a beber el agua de "tajamares", o la podían obtener mediante la evaporación de la orina, filtrándola en la "guampa" con yerba u otras hierbas que disfrazaran el mal sabor. 
De todos modos es un hecho que el tereré se popularizó en el Paraguay cuando los soldados veteranos del Chaco lo introdujeron en su vida cotidiana. 

Otra versión más del origen del Tereré lo relaciona con los mensú (esclavos de los yerbales en el Paraguay y noreste argentino, hasta mediados del s. XX), que si eran sorprendidos por los capangas (capataces) haciendo fuego para tomar mate eran brutalmente torturados, por lo que optaron por empezar a tomar el mate frío. Se presume por esta razón que fueron estos mensú, enrolados en filas del ejército paraguayo quienes introdujeron esta costumbre. 

Sin embargo se cree que el tereré ya era bebido por los indígenas guaraníes, y que en el s. XVII los jesuitas aprendieron de ellos las virtudes de la yerba mate (ka’a en guaraní). Los mismos jesuitas elogiaron los efectos de la yerba, ya que daba un cierto vigor al que ingería la infusión y calmaba la sed mejor que el agua pura. 
Según algunos, los guaraníes no tomaban mate (ni tereré) con bombilla, sino que tomaban la infusión de yerba ya colada (como un té) y también fumaban la hoja de yerba cruda, como tabaco.

Parafernalia 
A diferencia del mate caliente convencional, que se toma tradicionalmente en un porongo (calabaza), en el caso del tereré la yerba se puede poner en un vaso cualquiera que tenga más capacidad que un recipiente para mate. 
En Paraguay le llaman guampa al vaso en donde se coloca la yerba mate, que suele estar hecho de cuerno de vaca, a veces adornado con plata u otro metal. También se hacen “mates” (recipientes para tomar mate) de palosanto (Bulnesia sarmientoii). En Paraguay además se fabrican guampas hechas completamente de plata, algunas con incrustaciones de oro de forma artesanal, pero actualmente mucha gente opta por adquirir guampas de madera revestidas completamente en aluminio, o por fuera en cuero o símil de colores con estilos modernos y personalizados con logos, imágenes y textos. También existen guampas de plástico. 
La palabra guampa, pese a ser utilizada en un área hispanófona en la cual predomina el influjo avañe'emé (guaraní), es de origen quechua y significa precisamente ‘cuerno’. El cuerno de vacuno suele ser utilizado como recipiente gaucho en todo el Cono Sur. Por ejemplo el chifle (una especie de cantimplora o caramañola) también está hecho de guampa de vaca. 

Para sorber el tereré se usa una bombilla metálica, a veces de plata, que se inserta dentro del recipiente lleno de yerba.



Utilización 
La palabra Tereré es onomatopéyica, referida al sonido que emite la última chupada de la bombilla. Este sonido es tácitamente obligatorio dentro de la ceremonia del tereré, puesto que señala que se ha consumido todo lo que se ha cebado, quedando el recipiente listo para cebarle a la siguiente persona. 

El cebador generalmente es el pahague, la persona menor del grupo, aunque actualmente los mayores ceban para demostrar deferencia. 

Al igual que con el mate (caliente) no se debe agradecer al que “ceba” el tereré sino hasta que uno no desea beber más. La palabra “gracias” le indica al cebador que quien le ha devuelto la guampa ya no desea seguir bebiendo. 

Se comentan la anécdota xenofóbicas sobre el extranjero que por cortesía agradece el primer tereré y el cebador deja ya fuera de la ronda al no ofrecerle más la bebida. 
El tereré es consumido tanto en verano como en invierno, de día como de noche; en horarios de la mañana, el tereré comienza a ser consumido desde las 10:00hs.; mientras que en horarios de la tarde es consumido desde las 15:00hs.

Los “remedios refrescantes” (en guaraní pohâro’ÿsã, “remedios yuyos” o hierbas refrescantes) que se mezclan para formar una infusión completa fría no se introducen en la guampa llena de yerba, sino que se echan (a veces con un “chorrito” de limón) previamente golpeados en un mortero de preferencia de palo santo, al jarro de agua que luego se verterá en porciones dentro de la guampa. De este modo cada bebedor de la “ronda de tereré” tomará una medida igual (de lo contrario el sabor se iría “lavando”). Si la jarra con agua y “remedios” se agota, el cebador consulta a los presentes si van a continuar con otra ronda más. Normalmente, sólo se agrega remedios refrescantes en horas de la mañana, es de creencia popular que en otro horario éstos pueden ser dañinos para la salud. Los remedios refrescantes suelen ser adquiridos en puestos de venta en las aceras de las calles en las ciudades o por vendedores ambulantes. Generalmente los vendedores son conocedores de los beneficios de cada planta medicinal y recomiendan la variedad y dosis a consumir.
Costumbres 
El tereré como bebida, es en todos sus aspectos, una tradición cien por cien paraguaya, aunque existen variantes regionales sobre su preparación y formas de consumo. 

Por ejemplo, el “tereré ruso”, popular en la zona sur del Paraguay, especialmente en el departamento de Itapúa, donde llegaron los rusos blancos (como el capitán Blinoff) exiliados de su patria y que fueron acogidos por el Paraguay y pelearon la guerra del Chaco con los paraguayos. En lugar de agua emplean jugo de naranja o gaseosas y le agregan algunos aditivos a la misma yerba de la guampa y se suele acompañar con "facturas". 
El tereré es ideal en épocas de calor, en sustitución del mate. Es muy bueno para mantenerse hidratado y para compartir en ronda con amigos (todo un grupo se abastece de una sola guampa). El terere es un evento social. Se reúnen amigos, familia, parejas, etc. Es una excusa para verse con amigos, algo mas casual y por lo general cuando incluye un hombre y una mujer. "Vamos a tomar un terere" indica que la persona desea compartir tiempo con uno pero que por otros motivos no puede ser una cita más formal. El terere es algo que nunca pasa de moda entre los jovenes, quienes con sus termos y guampas muestran sus preferencias de equipos de futbol, colegio, promocion, etc.
 
En guaraní, los paraguayos llaman Tereré Rupá (literalmente ‘cama [o nido] del mate frío’) a una especie de refrigerio matutino antes del tereré, que tradicionalmente suele hacerse en horas de la media mañana (a eso de las nueve): se trata algún bocadillo para que el agua fría no “golpee” el estómago. 
En Paraguay, el tereré normalmente se toma con remedios yuyos o yerbales (en guaraní se lo llama pohä ñaná), que pueden ser pohä ro'ÿsä o pohä akú (remedio refrescante o remedio caliente respectivamente), sirven para el cuerpo, ya sea para evitar enfermedad o combatirla, para malestares de estómago, dolor de cabeza, problemas en la vía urinaria o el riñón, etc. Se extraen de la tierra, se limpia bien con agua potable, luego se machaca, hasta dejarlo crubicados, echarlo en la jarra o termo para TERERÉ, con un pedazo de hielo para que este bien fresco, y asi poder disfrutar de la mejor bebida paraguaya. 

Argentina
En las provincias del noreste Argentino es muy común ver a la gente bebiendo tereré. Esto se observa sobre todo en las provincias de Formosa, Chaco, Corrientes, Misiones y en menor grado en Santa Fe, Entre Ríos y el norte de Buenos Aires. En estas últimas suelen referirse al tereré como "mate frío". 

Es notable que en las provincias de Corrientes y Misiones principalmente, los jugos en polvo (Tang, Verao, etc) son vendidos casi exclusivamente a la juventud con el fin de hacer tereré, sin embargo a nivel publicitario está muy desaprovechado el concepto por parte de las empresas productoras de los mismos. 

También se observa que a medida que se desciende hacia el sur la bebida es popular solo entre los jóvenes y adolescentes, los cuales la preparan con gaseosas y una gran variedad de jugos de frutas (naturales o artificiales), preferentemente de frutos cítricos. 
En el conurbano bonaerense, el tereré es muy publicitado a través de la enorme comunidad paraguaya y de los provincianos de la Mesopotamia argentina. 
En Córdoba la gran cantidad de estudiantes universitarios provenientes de Paraguay y del noreste argentino actualmente están introduciendo esta bebida en la cultura cordobesa. Un ejemplo de ésto se esta gestando en la campaña: NO a las Gaseosas, SÍ al Tereré. 

Aunque el tereré es considerado típicamente paraguayo por los paraguayos, lo cierto es que se encuentra difundido en el NEA argentino y se bebe en otras regiones argentinas durante los días cálidos y también en menor grado en Uruguay y en el sector del Chaco Boreal actualmente boliviano. En Argentina en ocasiones se consume un tereré cuyo recipiente es la mitad de un pomelo fresco convenientemente ahuecado, se recomienda beber tal tereré "al pomelo" varias horas después de haber consumido alimentos sólidos y, entre los neófitos, se recomienda iniciarse con dosis moderadas debido a que podría producir un efecto laxante. 

Brasil 
En Brasil se consume en los estados de Paraná, Mato Grosso del Sur (el mayor productor de yerba mate de Brasil), y el interior del estado de São Paulo, principalmente por haber sido poblada por tribus guaraníes; pero es más tradicional como símbolo, en el estado de Mato Grosso del Sur, donde es consumido por gran parte de la población. El ciclo de la yerba mate en Brasil comenzó en la ciudad de Punta Porá, ciudad del actual estado de Mato Grosso del Sur, que limita con Pedro Juan Caballero, ciudad paraguaya.


Escrito por Página del Facebook “Tres Isletas Querido”

Descifran fachada-códice que simboliza cosmovisión prehispánica

Es un hallazgo extraordinario y único en América confiesa el arquitecto Leonardo Amezcua (Instituto Nacional de Antropolgía e Historia (INAH) Centro Guanajuato, representa la concepción del universo prehispánico sobre la fachada de un templo católico del Siglo XVI. Hace años se decía que esa inscripción en el templo de Acámbaro sólo era un típico tapete decorativo.

Los antiguos pueblos mesoamericanos, entre ellos los aztecas, concebían al universo compuesto de tres partes: el cielo, la tierra y el inframundo. A la Madre Tierra se le representaba como un enorme disco. Y se creía que este disco estaba situado en el centro del universo, y el mismo estaba rodeado por un anillo de agua que lo unía con el cielo.


El cielo a su vez se componía según la cosmovisión azteca, de 13 niveles, en forma piramidal, que servían de morada a los dioses. Los primeros cuatro niveles constituían el llamado Teteocán, que estaba ocupado por las tormentas, la luz del Sol, el firmamento, la Luna y demás manifestaciones de la naturaleza.

Los siguientes nueve niveles se conocían con el nombre de Ilhuicatl, donde se encontraba la morada del Dios Rojo de Fuego, el lugar del Dios de la Estrella Blanca del atardecer y el Dios Amarillo del Sol y así… hasta llegar al treceavo nivel que era el más elevado, donde reinaba en la eternidad el Dios Ometecuhlti, el Supremo Creador. Y debajo de la tierra existía el inframundo que se componía de varios niveles, pero de número inferior al cielo. En total eran nueve niveles que eran conocidos con el nombre de Mictlán, el lugar de los muertos. En el nivel inferior tenía su morada el Dios Mictlantecutli, que era el Dios de la Muerte. Y así las almas de los muertos luchaban, a través de los inframundos hasta llegar al noveno y último nivel, donde el alma podía descansar para siempre en la eternidad”. Texto localizado en la Universidad de Alicante, España.

Detalle de la fachada-códice del Templo del Hospital de Naturales, ubicado en Acámbaro, Guanajuato, construido por franciscanos. Manos indígenas tallaron estrellas y símbolos que representan la concepción mesoamericana del universo. Foto: Leonardo Amezcua.
Considerado el edificio más antiguo del estado de Guanajuato, construido entre 1529 y 1532, y ubicado en la ciudad de Acámbaro,  el Templo del Hospital de Naturales fue objeto de un descubrimiento realizado por el arquitecto Leonardo Amezcua, investigador del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) Centro Guanajuato, la localización de un códice mesoamericano que representa la concepción del universo prehispánico, sobre la fachada de un templo católico del siglo XVI, construido por la orden de los franciscanos.

El investigador dijo que este es un hallazgo único en América, que rompe con ciertos paradigmas propuestos por los especialistas y permite establecer que el sincretismo religioso en el siglo XVI, no sólo se sustentó en la destrucción.

Como parte de la fachada, el recinto contiene gran cantidad de estrellas y símbolos en distintos niveles o estratos. Hasta hace algunos años, especialistas e historiadores del arte creyeron que era un típico tapete decorativo que fusionaba algunos elementos de la tradición mesoamericana con elementos católicos, “Sin embargo, Amezcua comenzó a realizar un breve estudio sobre el significado que tenían las estrellas y otros astros para los antiguos pueblos mesoamericanos, ya que de acuerdo con información previa, se sabía que esa fachada había sido tallada por mano indígena.”

Vista del Templo del Hospital de Naturales construido en el siglo XVI en Acámbaro, Guanajuato, donde se observa la salida del Sol exactamente en la parte posterior de la fachada-códice. Cada 14 de febrero se desarrolla el Festival del Sol Nuevo, frente al recinto religioso. Foto: Leonardo Amezcua.
Como resultado de la investigación, se logró localizar que lo que se aprecia sobre el muro no es otra cosa que la representación plena y premeditada, en este caso por los misioneros franciscanos, del códice sagrado que representa el concepto del universo prehispánico, con sus tres grandes partes: el cielo, la tierra y el inframundo, el cual tiene una medida aproximada de ocho metros de ancho y 12 de altura.

Fuentes:
*Diario La Jornada (México) 22 de Agosto de 2.014

*Cultura Colectiva Blog

jueves, 21 de agosto de 2014

Palabreo de Chamán

Soy la voz del piapoco en la rama, mi paso es el paso del lagarto y del jaguar.

Mis ojos miran a lo lejos, traspasan la selva y llegan al corazón de la tierra.

Mis amigos son los ardientes cunaguaros, las veloces ardillas, las lánguidas iguanas.

Mi canto es el canto del torrente, que arrastra flores y ramas en la espesura.

Piso como la danta, como el picure.

Veo en el aire rostros desconocidos, flores y truenos, tengo el signo de la flor y el canto.

Soy piedra y latido, soy rugido de fiera en la noche, compás de lluvia en la arena.

Mis cabellos flotan sobre el río, soy brillo de luciérnagas entre la hojarasca.

Pertenezco a la selva, traigo palabras de unión y fuerza, de aliento y esperanza.

Están escritas en fuego y sangre nuestras lenguas, nuestras voces perviven en el aire, resuenan a través de los siglos.

Nuestra fuerza está en la tierra y la unión con ella, nuestro vigor está en nuestros cantos, en nuestras flautas, en nuestros pasos a través de los árboles.

Cantemos juntos, dancemos juntos, hablemos a las flores, a los animales, a los ríos.

Todos permaneceremos, cada día seremos más fuertes.

Creceremos como la hierba, como el bejuco silvestre, entibiaremos la tierra con calor de sol.


Marisa Vannini de Gerulewicz. El Chamán de los Cunaguaros.

Qeros, en las alturas de los Andes

Ataviada de trajes coloridos, esta pastora acaso en compañía (o al cuidado) de su hermanita menor, posa en los altos de una hermosa y prominente quebrada: lo que probablemente queda después de un torrentoso río, creado a su tiempo por lluvias torrenciales, es aquel riachuelo que discurre agotándose mansamente y aquellos cercos y partes de otros innumerables corrales de formas diversas en cuyo interior sitúan algunas chozas en que viven tal vez temporalmente los pastores de Queros...

Héghuer Córdova Villa

Fuentes:
Inkarri 500 Años de Resistencia del Espiritu Inka en el Peru.
ICP Institución Cultural Pachayachachiq.



Pajerama, un cortometraje para la toma de conciencia ecológica.

Pajerama en tupí significa "futuro chamán". Un indio se ve atrapado en un torrente de experiencias extrañas, revelando los misterios del tiempo y el espacio. El corto es irónico, pero muy consistente. Y nos muestra, la verdadera selva vivimos. 

Pajerama nos hace reflexionar sobre los rumbos del planeta. ¿A dónde vamos? Lo que queda de la naturaleza? 
La naturaleza preciosa que nos hace pensar y preocupar desde los indígenas quienes milenariamente convivieron en buena forma con ella.
Es imperdible de ver.

Festivales en los que se presentó Pajerama:
Anima Mundi 2008 Animadrid 2008 Cine PE 2008 Short Film - Festival Internacional de Cortometrajes de Rio de Janeiro 2008 Disfruta de ti mismo - Short Film Festival Luso-brasileño de Sergipe 2008 Festival de Cine 2008 Festival Corto de São Paulo en 2008 Guarnicê Festival de Cine de Maranhão 2008 Festival Internacional de Cortometrajes 2008 Belo HorizonteInternacional Festival de Cortometrajes de Oberhausen 2008 Goiania Muestra Corto 2008 Festival de Cine de Amazonas 2008 Nuevo Esquema Cine - Porto Alegre 2008 Festival de Cine y Video Cuiabá 2008 Festival de Cine Internacional de la Infancia 2008 FICA 2008 Florianópolis Audiovisual Mercosur 2008 Festival de Animación de Brasil Granimado 2008 Film infantiles de Florianópolis 2008 Londrina Shows Cine 2008Seminario Internacional de Cine y Audiovisual 2008.

Fuente: Blog mainfluencia de Ana Dantas

miércoles, 20 de agosto de 2014

El soplo de los ancestros



Escucha más a menudo
A las cosas que a los seres,
La voz del fuego se escucha,
Escucha la voz del agua,
Escucha en el viento
Al zarzal sollozando:
Es el soplo de los ancestros.

Aquéllos que han muerto no se han ido nunca
Están en la sombra que se alumbra
Y en la sombra que se espesa,
Los muertos no están bajo la tierra
Están en el árbol que se estremece,
Están en la madera que gime,
Están en el agua que corre,
Están en el agua que duerme,
Están en la cabaña, están en la multitud
Los muertos no están muertos.

El soplo de los ancestros muertos
Que no se han ido,
Que no están bajo la tierra,
Que no están muertos.
Aquéllos que han muerto no se han ido nunca,
Están en el seno de la mujer,
Están en el niño que llora,
Y en el tizón que se aviva,
Los muertos no están bajo la tierra,
Están en el fuego que se apaga,
Están en el peñasco que se queja
Están en las hierbas que lloran,
Están en el bosque, están en la morada,
Los muertos no están muertos.



Escucha más a menudo
A la cosas que a los seres,
La voz del fuego se escucha,
Escucha la voz del agua,
Escucha en el viento
Al zarzal sollozando:
Es el soplo de los ancestros.

El reitera cada día el pacto,
El gran pacto que une,
Que une a la ley nuestra suerte;
A los actos de los soplos más fuertes
La suerte de nuestros muertos que no están muertos;
El pesado pacto que nos une a la vida,
La pesada ley que nos une a los actos
De los soplos que se mueren.

En la cama y en las orillas del río,
Los soplos que se mueven
En el peñasco que se queja y en la hierba que llora.
Los soplos que moran
En la sombra que se alumbra o se espesa,
En el árbol que se estremece, en la madera que gime,
Y en el agua que corre y en el agua que duerme,
Los soplos más fuertes, que han tomado
El soplo de los muertos que no están muertos,
Los muertos que no se han ido,
Los muertos que no están más sobre la tierra.

Escucha más a menudo
A las cosas que a los seres.

 Birago Diop, escritor senegalés.


A través de: Una Antropóloga en la Luna